Boris Vian (II)

Boris Vian resucitó el concepto de hombre del renacimiento. Una mente excepcional, curiosa, inquieta, que una mañana de un día como hoy, el 23 de junio de 1959, se apagó mientras veía la adaptación cinematográfica de una de las obras que le hizo famoso, Escupiré sobre vuestra tumba. Había discutido con los productores, e incluso quería que quitaran su nombre de los créditos. Al parecer, su corazón no pudo soportar la película…

Boris Vian

Sólo dos cosas son importantes: el amor, en todas sus formas, con chicas bonitas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. El resto debería desaparecer, pues el resto es feo.
La espuma de los días, Boris Vian