Tú me has matado

Portada de Tú me has matado

Portada de Tú me has matado

Nada más leer la contraportada de este cómic supe que tenía que leerlo

Asesinatos misteriosos, sheriffs corruptos, misioneros evangélicos, alucinaciones persecutorias…

Turbio e inquietante, Tú me has matado es el primer cómic de David Sánchez. Cercano a las atmósferas de Lynch, Burns o Clowes, firma un debut sugerente y perturbador

Tú me has matado es una historia extraña, en la que ni el tiempo ni el espacio son lo que parecen. En un pueblucho del interior más profundo de los Estados Unidos, un no-lugar ubicado en mitad de un desierto dos policías se dirigen a una ceremonia de una extraña secta ¿satánica? A partir de aquí la historia se vuelve laberíntica, onírica y alucinada. Policías corruptos, sexo los más vil y sucio posible, violencia, religión, racismo y una galería de personajes desquiciados y enfermizos.

Satanismo pulp

Satanismo pulp

Todo ello contado con un estilo sencillo, pero para nada simple. Una composición de viñetas muy sobria, ateniéndose casi siempre a la rejilla de seis viñetas por página, con un trazo limpio y sencillo y un coloreado muy plano (con bastante predominio de ciertos tonos pastel). Con estos recursos consigue definir perfectamente a todos los personajes del tebeo y crear unos escenarios reconocibles de un solo vistazo.

El debut de David Sánchez es prácticamente impecable y sabe demostrar que domina muy bien el arte del cómic. Sin embargo sus referencias estilísticas (los ya mentados Burns y Clowes) pesan bastante y no llegamos a ver un estilo propio de Sánchez.


Una banda sonora para el cómic, en Spotify.

La Física de los Superhéroes

La Física de los Superhéroes es uno de esos libros de metro, con un enfoque de la física de los últimos siglos realmente interesante. O al menos interesante para todo aquel que disfrute del cómic clásico.

La Física de los Superhéroes

La Física de los Superhéroes

Y es que en este entretenido ensayo encontraremos páginas de los primeros números de Spiderman, Flash, The Atom, Superman, La Patrulla X, Ant-man, Los Cuatro Fantásticos y algunos más donde se manifestarán efectos físicos que el autor se esfuerza por presentarnos de manera fácil y lo más mundanamente posible, sin entrar en términos matemáticos ni exponer (casi) una sola fórmula.

En la línea publicitaria de la versión en español puede leerse:

Cómo los cómics pueden explicar leyes científicas de manera sencilla y divertida.

Pero no os hagáis ilusiones, porque no es del todo verdad. Es cierto que todo está explicado de manera sencilla y divertida pero el mérito no lo tienen los superhéroes sino (y sin duda alguna) su autor, James Kakalios, quien imparte física en la Universidad de Minnesota. Según la wikipedia, algunos de sus ejemplos favoritos son la muerte de Gwen Stacy (cantidad de movimiento), cómo Superman puede saltar por encima de un edificio (Leyes de Newton), la supervelocidad de Flash (sonido y mecánica de fluidos), y los misterios del encogimiento de The Atom (física atómica).

Mis preferidos fueron Superman y Flash, aunque cómo consiguió Magneto realizar un artefacto maligno sin controles también se lleva la palma.

En definitiva, un libro más que recomendable.

Extra: echad  un vistado a esto también:

Una teoría unificada de los poderes de Superman (visto en Entrecómics, via Reader)

La Física de Star Treck.

James Kakalios en The Science of Wacthmen

Ya me contaréis.

Relatos insólitos de samurais

Relatos insólitos de samurais

Relatos insólitos de samurais

No suelo seguir con demasiada atención las novedades en manga y anime, y tampoco soy demasiado aficionado al shonen. Sin embargo, de vez en cuando aparece algún título que me llama la atención, como este pequeño volumen, Relatos insólitos de samurais, de Hiroshi Hirata. Este tomo es una pequeña rareza dentro del panorama editorial del manga en España: un tomo único, compuesto de una serie de historias cortas, en lugar de pertenecer a una serie con cientos de números y con un aspecto visual y una temática que lo aproxima más a los mangas clásicos como Lobo Solitario y su cachorro que a los diversos Narutos y Bleachs.

En este tomo Hirata, en lugar de explorar algunas de las historias canónicas de samurais, como la saga de Path of the Assassin de Koike y Kojima o la de Vagabond de Takehiko Inoue, se dedica a narrar pequeñas anécdotas, aventuras de samurais olvidados por la historia, en la línea de sus otros volúmenes Héroes anónimos y Promesas rotas.

En estas historias podemos encontrar relatos más costumbristas acerca de la vida en el Japón feudal o al comienzo de la era Meiji hasta historias más clásicas de honor y venganza y una enrevesada trama de espías y ninjas. En todas ellas se tratan los temas clásicos del género de samurais: el honor, el valor, la lealtad como modo de vida en una sociedad extremadamente rígida y violenta, donde cada día podía ser el último.

Como ya comenté más arriba, el estilo de dibujo de Hirata es muy clásico, de trazo grueso y muy detallista, en el que merece la pena detenerse en cada viñeta, resistir la tentación de pasar las páginas al ritmo que le impone a la narración, rápido y sin apenas descanso, lejos de la típica narración descomprimida actual, en las páginas de Hirata cada viñeta aporta algo a la historia. Un tomo que seguro proporcionará un buen rato de lectura, seas un aficionado al manga o simplemente sientas algo de curiosidad por el Japón feudal, a un precio más que razonable (12 euros) por más de 200 páginas de lectura.

Detroit Metal City

Esta serie cuenta la historia de Soichi, un chico tímido, flojucho y amante del pop más moñas, pero que por las noches se convierte en Krauser, el maléfico guitarrista del grupo de death metal Detroit Metal City (o, como dicen ellos Detoroito Metaru Shiti). Cambia las melodías por riffs infernales, su peinado de modernillo por greñas y corpsepaint, y sus letras sobre quedar con una chica para pasear por fuck, Satán y demás parafernalia.

Krauser y Soichi

Krauser y Soichi

La serie es bastante corta, son nada más que doce episodios de menos de quince minutos cada uno, con lo que se ve en un pis-pás. Los primeros episodios son muy divertidos, mostrando las dos vidas que lleva Soichi, tratando de ligar con su amiga Yuri, admiradora de su faceta de músico pop, pero que no soporta a Detroit Metal City, con lo que el pobre Soichi tiene que compaginar sus esfuerzos para conquistarla y evitar que se de cuenta de que Krauser y él son la misma persona. Pero poco a poco la personalidad de Krauser va tomando el control de la vida de Soichi, metiéndole en más de un apuro. Sin embargo, la serie pronto cambia de registro, Yuri desaparece y se olvidan de los apuros de Soichi para centrarse en Krauser. Es una pena, por que toda la diversión de los primeros capítulos se pierde para convertirse simplemente en una sucesión de barbaridades, cada vez más exageradas y con menos sentido, que acaban siendo tediosas por lo exageradas.

Flujo

Existe una técnica narrativa llamada (en inglés) stream of consciousness (podría traducirse libremente al español como flujo de conciencia, aunque la opción de la Wikipedia es monólogo interior) que consiste en un narrador que nos va contando todas sus sensaciones y pensamientos, como si pudiéramos meternos en el interior de su mente y oír la voz de sus pensamientos. Es un recurso que se ha usado ampliamente en la literatura, pero no está tan presente en otros medios. Por eso resulta bastante sorprendente encontrarse con un cómic narrado de esta manera, como The Stroll, de Clowes. Un pequeño paseo por la ciudad, a bordo de la mente de un dibujante de cómics.

Hombres lobo

Por fin ha pasado ya la fiebre de Halloween. Tras unos días donde todo son zombis, vampiros y otros monstruos populares, no se vuelve a hablar de ellos hasta dentro de un año. La semana anterior al día de los difuntos puede ser agotadora para el que no sea demasiado aficionado a este terror pulp, sin embargo, para otros se hace demasiado corta y tras unos días de saturación notan el mono.

Hombre lobo
Aullidos

Por ellos va esta entrada, una pequeña dosis de hombres lobo y otros terrores pulp. En primer lugar, enlazamos esta entrada con las anteriores que dedicamos a Solomon Kane: en esta entrada de Diversions of the Groovy Kind se puede leer un cómic en el que el puritano de Howard se enfrenta a un hombre lobo.

Siguiendo con miembros del Círculo de Lovecraft contando historias de hombres lobo, tenemos esta adaptación al cómic de una historia de Robert Bloch, uno de los miembros más jóvenes. Podéis leerlo aquí, en The Man Who Cried ¡Werewolf!.

Y, por último, después de hablar de dos miembros pertenecientes al Círculo de Lovecraft, es una buena ocasión para poner un enlace a una de las mejores adaptaciones de un relato de H. P. Lovecraft, la versión en cómic de Cool Air (Aire frío) realizada por Berni Wrightson para la revista Creepy.

Snikt!

Lobezno: Snikt!

Lobezno: Snikt!

El clásico sonido de las garras de Lobezno. Y también un espectacular cruce entre oriente y occidente. La retroalimentación entre la cultura occidental y la cultura japonesa siempre ha sido muy enriquecedora. Desde el momento en que Van Gogh descubrió el ukiyo-e, hasta la influencia de los cómics de la Golden Age sobre Tezuka y otros pioneros del manga, la fascinación de Kurosawa por el western clásico, y la posterior fascinación de Leone por Kurosawa, cada uno de estos encuentros entre culturas tan distantes ha producido grandes obras de arte.

En Wolverine: Snikt!, el mangaka Tsunomu Nihei toma uno de los personajes más emblemáticos del cómic occidental, y lo lleva al terreno que desarrolló en mangas como Blame!, haciendo a Lobezno transportarse en el tiempo a un futuro post-apocalíptico para salvar a los restos de la humanidad de una extraña plaga robótica (un argumento similar al desarrollado por Philip K. Dick en La segunda especie, llevada al cine como Asesinos Cibernéticos). Resulta muy interesante su estilo de dibujar a Lobezno, con un trazo rápido, buscando composiciones impactantes y colores chillones. Sin embargo, poco más se puede destacar en este cómic más allá de la espectacularidad de las ilustraciones. Una vez explicada la situación en la que se encuentra Lobezno, la trama avanza dando tumbos, buscando únicamente satisfacer al fan medio de Lobezno, sin preocuparse de nada más que hacerle luchar contra enemigos cada vez más grandes y poderosos. Unas interesantes primeras páginas que pronto se convierten en una historia mil veces vista y más tarde en un despropósito. Sólo válido como experimento visual y para los fans completistas.