Piraña 3D

Con ganas de ver una peli de monstruos me he puesto hoy a ver Piraña 3D, el remake del clásico del gore Piraña de Joe Dante. Y qué decir, que me ha gustado: hay sangre, topicazos del terror de mosntruos y tetas. ¡Y hasta cuchillas giratorias! Me hubiese gustado verla en 3D pero aquí en Suiza, el cine, y más en 3D, está mu caro.

 

Cartel de la película Piraña 3D

Me encanta este cartel, mejor que el original (en este salen más pirañas)

 

Todo empieza en un pueblo a orillas del lago Vitoria. Un alegre jubilado bebe cerveza en su bote cuando se produce un seismo situado justo bajo el lago que abre una fisura en el fondo. Esta fisura lleva a una gruta submarina donde una pirañas prehistóricas habían aguantado vivas durante 2 millones de años alimentándose de tofu marino (según el Dr Emmec Brown sobrevivieron matándose unas a otras… sí que había, sí). Eso, señores, son ganas de vivir.

Por supuesto las pirañas se meriendan al ya no tan alegre jubilado que ve cómo su bote es engullido por un gigantesco remolino (provocado por la fisura, obviamente) poco antes de caer al agua y ser devorado vivo.

Luego nos presentan al pringao de turno cuya historia es la que nos están contando y vamos, lo típico: chavalín que no se come una rosca, hermano mayor e hijo de la sheriff es engatusado para subir al bote de un director porno, acaban en medio del lago, más tetas, graban alguna escenilla subida de tono, más tetas, el director porno se pone de coca hasta las cejas y por negligencia del mismo acaban hundiéndose asediados por las pirañas… ¡ah! y más tetas. Por algún motivo la chica que le gusta acaba en el mismo bote mientras los chulo-playa de sus compañeros de instituto se quedan en la fiesta de la playa que incluye agua, arena, tios cachas, culos y tetas.

 

 

Una piraña, pero de las de verdad

Una piraña, pero de las de verdad

 

No es que la película tenga muchas sorpresas una vez planteada la situación pero es entretenida. Mis dos escenas favoritas son primero y como siempre me pasa en este tipo de películas, cuando recurren al experto Dr Goodman (Christopher Lloyd) para que le cuenten más sobre una piraña que han encontrado en la espalda de un compañero. Bueno, en su espalda no, más bien en sus omóplatos. La verdad es que disfruto mucho con las explicaciones científicas en las pelis de monstruos.

 

 

Piraña prehistórica

Mira qué cara de mala leche tiene las pirañas prehistóricas de la peli

 

La segunda es (espero) la escena por la que será recordada esta película y no es para menos. Son las fiestas del pueblo (cómo no) y multitud de muchachos y muchachas bailan al ritmo del Dj, beben cerveza y alcohol o participan en concursos de camisetas mojadas sobre plataformas flotantes ignorantes del peligro que los acecha bajo la superficie. Y es entonces cuando se desata la sangría. Y vaya sangría, tanto es así que la promoción de la película se hizo precisamente mostrando esta secuencia de 9 minutos que os enlazo aquí para disfrute de todos. Ojo al momento en que transportan a la piva y esta se parte por la mitad. Atentos a la expresión de ella en plan ¡coño! ¿¡qué haces con mis piernas!?

 

 

Escena de la película que muestra el escenario flotante sobre agua de color rojo

Qué color más raro tiene ese agua...

 

Mención especial requieren la escena en que vemos el miembro cercenado del director porno (Jerry O’Connell) tras haber sido devorado por los peces asesinos; la aparición de la actriz Gianna Michaels y esa escena final dónde se nos revela que estas pirañas no son más que los bebés de otras más grandes, más cabronas y con más dientes.

 

 

La actriz porno Riley Steele y la chica Playboy Kelly Brook en Piraña 3D

Así está el percal en Piraña 3D: la actriz porno Riley Steele y la chica Playboy Kelly Brook

 

Y bueno, me despido en este post animando a los amantes del gore y serie B a que veais la película (procurad pagar poco por ella) y nos contéis qué tal en los comentarios.

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Avatar

Ya se han dicho muchas cosas acerca de Avatar, pero yo también quería poner mi granito de arena. He de reconocer que no tenía muchas ganas de ver la película debido a todo el hype que se fue creando a medida que se acercaba el estreno. Y es que Avatar es un producto de la cultura del hype, al igual que lo fue en su momento The Dark Knight, y al igual que lo serán cada vez más películas. ¿Cómo se puede reseñar una película que antes de su estreno ya tenía la etiqueta de obra maestra, de película revolucionaria?

Todo este ruido mediático, al igual que el impresionante apartado visual de la película sirven para ocultar su principal defecto, y es que no tiene apenas guión. La historia de Avatar es una historia que ya hemos visto infinidad de veces: en Bailando con lobos, en Pocahontas, en El último samurai, en tantas películas de indios y vaqueros… No hay nada en el guión de esta película que no sea un tópico, nada que sorprenda mínimamente, ni sus protagonistas ni su filosofía hipiesca de baratillo.

Sin embargo, hay que reconocerle a Avatar una virtud, y es que consigue que no te des cuentas de sus carencias durante los (aproximadamente) 160 minutos que dura. James Cameron sigue conservando su sentido del ritmo, sabiendo cómo hacer películas que te mantengan con la mirada fija en la pantalla, y sumergiéndote desde el primer momento en el peculiar entorno de Pandora.  El sentido de la maravilla justifica las montañas volantes, los jinetes de dragón o a un ejército de marines coloniales y mechas luchando contra elfos azules armados con arcos.

Lo malo es que James Cameron no consigue nada más que esto, y una vez apagada la linterna mágica, la ilusión no dura más que unos segundos. Avatar puede representar una revolución en la manera en que se combinan actores y CGI, pero me temo que no será una película que permanezca durante mucho tiempo en la memoria. Y es que, por poner otro ejemplo de Cameron, lo que ahora recordamos de Terminator 2 no son los efectos de morphing del T-1000, si no la historia de John Connor. En Avatar, no hay una historia de Jake Sully que recordar.