Spectra!

Mulder

Ponente invitado

¿A quién no le gusta la conspiranoia? Sociedades secretas que controlan la economía, armas alienígenas guardadas en almacenes en mitad del desierto de Arizona, una raza de lagartos del espacio exterior que gobiernan el mundo en secreto… en fin, un montón de teorías, a cada cual más disparatada se dan cita en Spectra, una convención sobre teorías de la conspiración que se va a celebrar estos días 22 y 23 de abril en Valencia, analizando estos nuevos cultos bizarros desde una perspectiva sana y escéptica, utilizando la razón y el humor para estudiar un montón de historias rocambolescas.

Echando un vistazo a la programación, vemos temas que van desde los clásicos, con illuminati y reptilianos, a las conspiraciones que han hecho correr ríos de bytes en Internet durante los últimos meses, como la gripe porcina y la relación entre HAARP y Haití. Evento recomendado a los fans de Iker Jiménez, pero no a los que son demasiado fans, a aquellos que les gusten las leyendas urbanas, pero no a los que las cuentan diciendo que le ha pasado a un primo suyo.

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2012

La idea de que el calendario Maya podría decirte cuándo va a terminar el mundo es una completa estupidez. Vamos, si los Mayas eran tan buenos adivinando el futuro, se podría pensar que su imperio aún estaría por aquí.

Visto en ésta entrada de Ciencia Kanija. Es una traducción de éste otro artículo de Shet Shostak, un astrónomo en el SETI.

Conspiranoia

A la gente le han fascinado las conspiraciones y las sociedades secretas desde tiempos inmemoriales. Ante cualquier calamidad, siempre se le echaba la culpa a algún tipo de sociedad secreta, sean los masones, los illuminati o algún otro grupo, real o ficticio. En el fondo, la gente necesita creer en la magia, y por eso es más fácil aceptar extrañas y descabelladas teorías que la fría y aburrida realidad.

Pero desde el asesinato de Kennedy, la pasión por las conspiraciones crece a un ritmo alarmante, y desde la aparición de Internet, cualquier idea, por peregrina que sea, encuentra pronto un grupúsculo de creyentes, o buscadores de la verdad, como suelen preferir llamarse. No hay más que ver el revuelo que causó el documental Zeitgeist, aclamado por muchos como una revelación prácticamente divina, sin atender a la gran cantidad de datos falsos creados a mayor gloria de la épica documental, si es que es apropiado utilizar esta palabra.

Una de las conspiraciones más famosas es la de la llegada del hombre a la Luna. La gente es capaz de imaginar las cosas más absurdas para justificar sus creencias, como la teoría de la bandera ondeante con el viento, y un montón más. En la entrada de la wikipedia se listan muchísimas de las hipótesis de los conspiranoicos mediante el uso de nociones de física adquiridas en primaria y saludables dosis de sentido común. Normalmente, un conspiranoico no se achica cuando la cruel realidad desmonta sus creencias, pero ayer estuve observando algunas fotos, y me gustaría ver qué comentarían al ver el rastro de las pisadas de los astronautas sobre la Luna.

Aterrizaje Apollo 14

Aterrizaje Apollo 14 (click para ampliar)

En la imagen pueden distinguirse los rastros dejados por los astronautas, como un par de lineas más oscuras sobre el gris polvo lunar. Es una pena no tener fotos de mayor resolución para poder verlo con más detalle… poder ver las huellas de una persona fuera de nuestro planeta.

¿Acaso fueron puestas ahí por algún tipo de misión secreta de la NASA dedicada a poner huellas allá donde hubieran aterrizado los módulos lunares y así acallar a los poseedores de la verdad? Nunca lo sabremos…


Actualización: aprovecho para enlazar tres artículos relacionados con este tema que han salido estos días en otros blogs que suelo leer, con motivo de la publicación del libro La conspiración lunar ¡vaya timo!, de Eugenio Fernández Aguilar autor del blog Ciencia en el S. XXI. La primera reseña, en el siempre interesante Física en la ciencia ficción, y la segunda, en el muy recomendable Historias de la ciencia.