Real Life Superheroes (II)

El justiciero

El justiciero

Desde hace largos años, la ciudad de Madrid es gobernada con mano de hierro por el cruel Lord Gallardón, a través de sus implacables legiones de parkímetros. Cientos de calles, más allá de donde se extiende la vista, están plagadas de coches en cuyos limpiaparabrisas la temida multa se agita en la ligera brisa veraniega. ¿Acaso no hay esperanza para el conductor madrileño?

Lejos de la vista y el oído de los vigilantes de los parkímetros la gente murmura acerca de un héroe, un paladín de los conductores de a pie (valga la expresión): Angle Grinder Man, un buen samaritano enmascarado que se dedica a patrullar Londres para liberar los coches de los cepos colocados a los coches mal aparcados. De la injusticia surgió un justiciero: un día, vió su coche atrapado con un cepo, y, ante la tesitura de tener que pagar una multa de de 395 libras, se acercó a una ferretería y por 330 libras compró una sierra radial para cortar el cepo. Desde entonces, patrulla los barrios rescatando coches prisioneros del cepo.

En acción

En acción

About a month ago, 25-year-old Petite Tendai arrived home to find a boot on her illegally parked car. (“There were no signs saying `no parking,’ ” she declared.) She had barely begun to rail at the injustice of it all when Angle-Grinder Man suddenly appeared. “Basically, he jumped out of his car in his outfit and said, `If anyone can, Angle-Grinder Man can,’ ” Ms. Tendai said in a telephone interview. “Then he just started sawing it off. It was wicked.” He was gone almost as quickly as he came. “It was just a `good luck,’ and what-not, and then he was off,” she said.

Si alguna vez encuentras tu coche con una multa o un cepo, puede que Angle Grinder Man esté por ahí, luchando por la libertad del aparcamiento. O si no, puedes recurrir a la versión fácil: en su página de MySpace está su número de móvil 🙂


Otros superhéroes: Entomo.

Real Life Superheroes

Aún tenemos reciente el estreno de la adaptación cinematográfica de Watchmen, y, como suele ocurrir con estas cosas, el cómic parece que por fin ha salido de su ghetto de tebeo de culto para ser una obra accesible a cualquiera. Watchmen nos cuenta las aventuras de unos quijotes en mallas, unos hombres y mujeres que deciden emular a sus héroes y combatir contra el mal. Pero, una vez más, la realidad supera a la ficción, y cada vez son más los que deciden coger unas mallas o un pijama viejo, ponerse una máscara y salir a la calle a combatir el crimen rampante de esta sociedad decadente. Si hace unos días hablábamos de los Aquabats, hoy toca de los Real Life Superheroes.

Entomo
Entomo

Tienen una página web donde se puede leer acerca de las andanzas de estos samaritanos enmascarados. Hay de todo. Desde algunos que se dedican a cosas sencillas como mantener recoger basuras y enseñar a la gente a cuidar el ambiente a otros que parecen sacados de las páginas más lisérgicas de Marvel o DC. Algunos, como Superbarrio, el super héroe mexicano, utilizan su fama para reacudar fondos para causas benéficas. Otros, directamente salen a la calle a repartir mamporros a diestro y siniestro. Podríamos pasar horas y horas hablando acerca de algunos de los personajes más pintorescos que salen en ese listado… Pero, de todos ellos, mis favoritos son Angle Grinder, y, sobre todo, Entomo. Estos dos personajes son quizá los más reales de estos superhéroes reales. Están lejos del prototipo filofascista de algunos enmascarados americanos, fruto de una sociedad individualista y amante de su segunda enmienda, que periódicamente produce nuevas generaciones de vigilantes a la caza del maleante. Entomo y Angle Grinder son europeos. El primero se dedica a luchar contra el crimen en Nápoles, cuna de la Camorra denunciada por Roberto Saviano (al que dice admirar). Se dedica a patrullar las calles con su máscara y su uniforme gris verdoso, con una enorme ∑ en el pecho. Su táctica no es entablar combate a la primera, si no tratar de arreglar las cosas sin recurrir a la violencia, y si la situación se escapa de las manos, llama a la policía. No sólo de patrullar vive Entomo. También busca a personas perdidas, dona sangre y se dedica a promover la justicia social y el respeto por el medio ambiente. Mientras Berlusconi monta sus camisas pardas, a imagen y semejanza de los patrulleros de Hitler y Mussolini, para que patrullen las calles italianas a la caza del inmigrante, Entomo se declara como un superhéroe anarquista

Combato el individualismo que se come al prójimo, combato a las personas que hacen el mal a pesar de poder evitarlo. Combato el consumismo y promuevo el ecologismo y el activismo

Entomo es un superhéroe incomprendido, el único cuerdo en un mundo de locos. Quizá haya gente que se ría de él por su disfraz y por salir a la calle a trabajar por un sueño, pero desde aquí reconocemos su labor como algo digno de admiración y apoyamos la labor de nuestro amigo y vecino, Entomo.