Octava Muestra SyFy

Tras disfrutar de unas cuantas películas durante este fin de semana ha llegado el momento de comentar, aunque sea de forma superficial, esta octava edición de la Muestra SyFy. No vi todas las películas, me perdí Destino oculto el jueves y El último exorcismo el domingo.

Cherry Tree Lane

Cherry Tree Lane

El viernes fue una jornada agridulce. Cherry Tree Lane fue un comienzo un tanto flojo. En esta película vemos cómo un grupo de delincuentes barriobajeros secuestra en su propia casa a una pareja, esperando a que llegue su hijo para darle un escarmiento. Peca de ser demasiado contenida y juega a crear un ambiente tenso pero también digerible por todos los públicos. Un tratamiento visual basado en primerísimos planos que mantienen toda la violencia de la película alejada de la pantalla. Muy poca acción y escenas sostenidas completamente sobre los hombros de los actores, lo que da un resultado un tanto irregular, con personajes muy logrados y otros apenas definidos con tópicos.

13 Assassins
13 Assassins

Después vendría 13 Assassins, la incursión de Takashi Miike en el chanbara. Como es habitual en muchas producciones japonesas de este género, el primer tramo de la película sirve para mostrar el complejo entramado de lealtades, servilismos y traiciones entre los distintos guerreros y clanes implicados. Una vez superada esta primera fase, un tanto lenta y reiterativa, la película pasa directamente a la acción, con una brutal batalla en un pueblo convertido en ratonera por los asesinos del título. Si bien no se puede ver mucho del estilo de Miike en el primer tramo de película, en esta batalla final se nota su afición por el exceso y la desmesura, con, literalmente, centenares de muertes. Samurais, ríos de sangre, acción a raudales y ese humor tan propio de las películas de acción (“¡Sólo quedan 130!“) hacen que la película merezca la pena, a pesar de un comienzo demasiado lento.

Salvage
Salvage

Con el cine abarrotado de gente deseosa de ver Tucker & Dale Vs. Evil llegó el gran chasco del día: por problemas técnicos no se podría ver esa película y en su lugar proyectaron Salvages. No sabría decir al género al que quiere pertenecer esta cinta, y apostaría a que sus creadores tampoco, ya que va dando tumbos a medida que avanza la acción. Sin lugar a dudas, lo mejor de esta sesión fueron los audiocomentarios del público y unos cuantos momentos divertidos gracias a los subtítulos portugueses integrados en la película. Aunque el resultado final sea bastante pobre, hay que destacar lo bien aprovechado que debe estar el presupuesto de la película, siempre hay que celebrar esa economía de medios que hace de la necesidad virtud.

Shadow

Shadow

Tenía ganas de ver Shadow, la última película del viernes. Quizá fuesen estas expectativas pero no salí totalmente satisfecho del cine. Uno de los principales problemas es que también aquí se juega a visitar distintos géneros, lo que da una película híbrida, que no brilla en ninguna de sus partes. Una buena parte inicial, con los dos protagonistas huyendo de la persecución de dos paletos furiosos da demasiado pronto un giro que no me termina de convencer, con una segunda parte más ramplona, aunque tiene unos cuantos momentos realmente sórdidos. Por no hablar de la manera en que se cierra la película, y, ojo, que a continuación voy a destripar todo el argumento, en los minutos finales vuelve a dar un giro que deshace completamente lo planteado hasta entonces, con una explicación y una secuencia final muy deudora de La escalera de Jacob.

Ciclo Kurosawa

El 23 de marzo Akira Kurosawa hubiera cumplido cien años. Como homenaje a este genial director, en la Filmoteca Española han programado unas cuantas de sus películas, abarcado distintos aspectos de su carrera, no sólo los chanbara que le hicieron famoso.

Kurosawa y el actor Toshiro Mifune

Kurosawa y el actor Toshiro Mifune

Este aviso llega un poco tarde, pero aún hay tiempo para disfrutar con unas cuantas películas:

Relatos insólitos de samurais

Relatos insólitos de samurais

Relatos insólitos de samurais

No suelo seguir con demasiada atención las novedades en manga y anime, y tampoco soy demasiado aficionado al shonen. Sin embargo, de vez en cuando aparece algún título que me llama la atención, como este pequeño volumen, Relatos insólitos de samurais, de Hiroshi Hirata. Este tomo es una pequeña rareza dentro del panorama editorial del manga en España: un tomo único, compuesto de una serie de historias cortas, en lugar de pertenecer a una serie con cientos de números y con un aspecto visual y una temática que lo aproxima más a los mangas clásicos como Lobo Solitario y su cachorro que a los diversos Narutos y Bleachs.

En este tomo Hirata, en lugar de explorar algunas de las historias canónicas de samurais, como la saga de Path of the Assassin de Koike y Kojima o la de Vagabond de Takehiko Inoue, se dedica a narrar pequeñas anécdotas, aventuras de samurais olvidados por la historia, en la línea de sus otros volúmenes Héroes anónimos y Promesas rotas.

En estas historias podemos encontrar relatos más costumbristas acerca de la vida en el Japón feudal o al comienzo de la era Meiji hasta historias más clásicas de honor y venganza y una enrevesada trama de espías y ninjas. En todas ellas se tratan los temas clásicos del género de samurais: el honor, el valor, la lealtad como modo de vida en una sociedad extremadamente rígida y violenta, donde cada día podía ser el último.

Como ya comenté más arriba, el estilo de dibujo de Hirata es muy clásico, de trazo grueso y muy detallista, en el que merece la pena detenerse en cada viñeta, resistir la tentación de pasar las páginas al ritmo que le impone a la narración, rápido y sin apenas descanso, lejos de la típica narración descomprimida actual, en las páginas de Hirata cada viñeta aporta algo a la historia. Un tomo que seguro proporcionará un buen rato de lectura, seas un aficionado al manga o simplemente sientas algo de curiosidad por el Japón feudal, a un precio más que razonable (12 euros) por más de 200 páginas de lectura.