“Y quería hacer el amor con el alienígena”

Foto de la edición especial que estaba viendo
Foto de la edición especial que estaba viendo

¿Que qué es eso? Eso me gustaría saber a mi. En estos momentos me tomo un parón en el visionado de los extras de Alien Anthology. En particular, estaba viendo Aliens, la segunda parte y, para mí, la última.

Después de esta parte 2, todo se desmadra y siempre había pensado que el resto de las pelis eran peores porque no las supieron abordar buenos guionistas o directories… pero no: Alien 4 es de Jean-Pierre Jeunet (Amelie, La Ciudad de los Niños Perdidos, Delicatessen…) y Alien 3 de David Fincher (Seven, El Club de la Lucha, La Red Social…) y en cuanto a los guionistas, pues en Alien 4 es Joss Whedon (Buffy, Firefly…), que se dice pronto.

 

Edición Especial Limitada con figurita
Edición Especial Limitada con figurita. Sinceramente no me gusta mucho.

 

Sabía, no obstante, que Sigourney Weaver había tenido un papel relevante en la producción y que muchas de sus exigencias se habían satisfido en las películas 3 y 4 pero ha sido viendo los comentarios de James Cameron de 2003 al respecto de su película cuando me ha quedado todo claro y transcribo literalmente de los subtítulos en Español:

En nuestra primera reunión, me hizo bastantes preguntas. [Sigourney] Quería morir en la película, no quería utilizar armas y quería hacer el amor con el alienígena. Entre la tercera y la cuarta entrega, consiguió hacer lo que quería.*

¿Querías morir en esta peli? La cuarta demostró que no hubiera servido de nada.

¿No quería llevar armas? Bueno, son marines, es lo que hay.

¿Que querías hacer el amor con el alienígena? ¿WTF? Si hubiera dicho de ser violada por el alienígena… así se explica el newborn y esa extraña relación Ripley / engendro.

Figurita del Newborn
Figurita del Newborn. Miradlo (o miradla, no estoy seguro de qué es esa inflamación que tiene entre las caderas), es que ni su madre podría quererlo.

Ahí lo llevas maja

Me vuelvo a la peli.

* Esta parte está a 1hora y 44 minutos del comienzo en el montaje de la edición especial.

Octava Muestra SyFy (II)

El otro día comenté la cartelera del viernes en la Muestra SyFy, y hoy toca hacer un breve repaso a las películas del sábado.

I Saw the Devil
I Saw the Devil

La tarde comenzó con I Saw the Devil, una de las películas que más ganas tenía de ver en este festival. Y vaya manera de despertar a los espectadores que se metieron al cine en la hora de la siesta. Park Chan-Wook exploró a fondo el tema de la venganza en su trilogía particular pero Kim Ji-Woon es capaz de llevar la crudeza un paso más allá. En esta ocasión Choi Min-Sik se mete en la piel del psicópata Kyung-chul, que se ve envuelto en un juego del ratón y el gato al que le somete Soo-hyun, el prometido de una de sus víctimas. A lo largo de la persecución se analiza el precio que Soo-hyun tiene que pagar para llevar a cabo su venganza, en la que busca hacer sentir a Kyung-chul el mismo miedo y dolor que sufrió su prometida. Sin embargo, Kyung-chul es incapaz de sentir nada, Soo-hyun se enfrenta a algo que no es humano, una representación del mal y en el proceso tendrá que convertirse en algo como él. Sin lugar a dudas, una de las películas del festival, dirigida con brío y con un tratamiento completamente descarnado de la violencia, abundante en primeros planos en unos cuantos momentos particularmente escatológicos.

Captifs
Captifs

Tras lo alto que había dejado el listón I Saw the Devil el resbalón que supuso Captifs fue aún peor. Una película inane, con algunos puntos en común con Cherry Tree Lane. En este caso, en lugar de inmigrantes barriobajeros tenemos otro de los prototipos del horror para el europeo promedio, el mafioso balcánico, curado de espanto tras años de guerras y con muy poco aprecio por la vida propia y menos por la ajena. Tras unos momentos de mínima tensión mientras se despliega la trama del secuestro (mujeres al borde de un ataque de serbios) pasamos a una serie de escenas rutinarias en la que los protagonistas tratarán de escapar de su cautiverio. Sin embargo, estos intentos están tan tristemente planteados que, al menos a mí, me sacaron completamente de la película. Y es que es muy difícil mantener la emoción de una historia en la que no nos importa lo más mínimo lo que le pase a los personajes. Podría rescatar el competente trabajo del director: sabe dar ritmo y emoción a las pocas escenas que la tienen pero el guión lastra completamente la película, de tan previsible y tan lleno de lugares comunes, además de un par de escenas con un tono melodramático completamente forzado que deja un regusto amargo.

Giallo
Giallo

La siguiente película fue uno de los puntos álgidos del festival, aunque podríamos decir que lo fue por las razones equivocadas. Poco hay que decir de Giallo. Mejor dicho, poco bueno hay que decir de Giallo, por que la lista de pifias de este despropósito sería demasiado extensa. Desde un guión absurdo, lleno de escenas adocenadas a las interpretaciones impostadas de casi todos los personajes, con un Adrien Brody sumergido de lleno en el ridículo y Elsa Pataky… bueno, no hay que cargar mucho las tintas contra la pobre mujer, hace un papel nefasto pero ¿qué esperábais? Por no hablar de la labor de Argento dirigiendo esta pesadilla. Un festival de zooms chuscos y movimientos torpes de cámara. Al menos la gente se tomó con humor la película y los aplausos y audiocomentarios hicieron que Giallo fuera una de las películas con las que más me divertí del festival.

Hatchet 2
Hatchet 2

Para terminar la programación del sábado (sin contar la sesión de Trash entre amigos) teníamos Hatchet 2. Ya hablé por aquí de Hatchet, un slasher paródico muy divertido, lleno de humor negro, ya sea a través de una violencia desfasadísima o una galería de personajes a cada cual más lamentable. Hatchet aprovechaba todos los tópicos del género para hilvanar un montón de escenas divertidas pero, lamentablemente, estirar demasiado las sagas es otro tópico del slasher. Hatchet 2 sigue siendo divertida, en algunos momento, con unas cuantas muertes realmente cafres pero no añade nada nuevo que no estuviera en la primera película, con lo que deja la sensación de ser bastante más floja, con demasiada cháchara, menos muertes y menos humor.

Octava Muestra SyFy

Tras disfrutar de unas cuantas películas durante este fin de semana ha llegado el momento de comentar, aunque sea de forma superficial, esta octava edición de la Muestra SyFy. No vi todas las películas, me perdí Destino oculto el jueves y El último exorcismo el domingo.

Cherry Tree Lane

Cherry Tree Lane

El viernes fue una jornada agridulce. Cherry Tree Lane fue un comienzo un tanto flojo. En esta película vemos cómo un grupo de delincuentes barriobajeros secuestra en su propia casa a una pareja, esperando a que llegue su hijo para darle un escarmiento. Peca de ser demasiado contenida y juega a crear un ambiente tenso pero también digerible por todos los públicos. Un tratamiento visual basado en primerísimos planos que mantienen toda la violencia de la película alejada de la pantalla. Muy poca acción y escenas sostenidas completamente sobre los hombros de los actores, lo que da un resultado un tanto irregular, con personajes muy logrados y otros apenas definidos con tópicos.

13 Assassins
13 Assassins

Después vendría 13 Assassins, la incursión de Takashi Miike en el chanbara. Como es habitual en muchas producciones japonesas de este género, el primer tramo de la película sirve para mostrar el complejo entramado de lealtades, servilismos y traiciones entre los distintos guerreros y clanes implicados. Una vez superada esta primera fase, un tanto lenta y reiterativa, la película pasa directamente a la acción, con una brutal batalla en un pueblo convertido en ratonera por los asesinos del título. Si bien no se puede ver mucho del estilo de Miike en el primer tramo de película, en esta batalla final se nota su afición por el exceso y la desmesura, con, literalmente, centenares de muertes. Samurais, ríos de sangre, acción a raudales y ese humor tan propio de las películas de acción (“¡Sólo quedan 130!“) hacen que la película merezca la pena, a pesar de un comienzo demasiado lento.

Salvage
Salvage

Con el cine abarrotado de gente deseosa de ver Tucker & Dale Vs. Evil llegó el gran chasco del día: por problemas técnicos no se podría ver esa película y en su lugar proyectaron Salvages. No sabría decir al género al que quiere pertenecer esta cinta, y apostaría a que sus creadores tampoco, ya que va dando tumbos a medida que avanza la acción. Sin lugar a dudas, lo mejor de esta sesión fueron los audiocomentarios del público y unos cuantos momentos divertidos gracias a los subtítulos portugueses integrados en la película. Aunque el resultado final sea bastante pobre, hay que destacar lo bien aprovechado que debe estar el presupuesto de la película, siempre hay que celebrar esa economía de medios que hace de la necesidad virtud.

Shadow

Shadow

Tenía ganas de ver Shadow, la última película del viernes. Quizá fuesen estas expectativas pero no salí totalmente satisfecho del cine. Uno de los principales problemas es que también aquí se juega a visitar distintos géneros, lo que da una película híbrida, que no brilla en ninguna de sus partes. Una buena parte inicial, con los dos protagonistas huyendo de la persecución de dos paletos furiosos da demasiado pronto un giro que no me termina de convencer, con una segunda parte más ramplona, aunque tiene unos cuantos momentos realmente sórdidos. Por no hablar de la manera en que se cierra la película, y, ojo, que a continuación voy a destripar todo el argumento, en los minutos finales vuelve a dar un giro que deshace completamente lo planteado hasta entonces, con una explicación y una secuencia final muy deudora de La escalera de Jacob.

Hatchet

Hatchet

Hatchet

Como comenté en la anterior entrada sobre la Muestra SyFy, uno de los platos fuertes de la programación es Hatchet 2. Así que, para calentar motores, nada mejor que hacer un repaso de la primera entrega de esta peculiar saga.

Hatchet está a medio camino entre el terror y el humor. Como dice en este póster, es puro terror estadounidense, de la vieja escuela. Pero esto tampoco es verdad. Por que es tanto un slasher como una parodia del género, en la que se identifican buena parte de los recursos más habituales y se llevan al exceso, haciendo un guiño al espectador veterano.

El planteamiento de la película es todo un tópico, con un grupo de desvalidos  (y estúpidos) habitantes de ciudad perdidos en un entorno rural hostil, en este caso, los pantanos que rodean Nueva Orleans. Por supuesto, también hay una leyenda sobre una aparición con una historia sórdida detrás y ganas de venganza. Hatchet no tarda mucho en poner todas sus cartas sobre la mesa y, a partir de ese momento, comienza la diversión y las muertes se suceden a un ritmo frenético, a cada cual más bestia, más sangrienta y más excesiva.

En Hatchet se vierten auténticos ríos de sangre pero, a través del exceso, la violencia funciona como un recurso para reírse con los referentes del género de terror. Antes he mencionado al espectador habituado a los mecanismos del slasher, y es que la película está dirigida a los que conocen bien el género, pero cualquier espectador con ganas de divertirse pasará un buen rato con ella. Al fin y al cabo, hay tetas, personajes haciendo el ridículo, miembros cercenados y sangre a raudales.

Muestra SyFy

8 Muestra Syfy

8 Muestra Syfy

Un año más llega a las pantallas del cine Palafox la Muestra SyFy de Cine Fantástico, un pequeño festival que nos permite ver unas cuantas películas que, por normal general, no suelen frecuentar las carteleras de nuestro país.

Esta octava edición de la Muestra da comienzo mañana mismo, jueves, con la proyección de Destino oculto, un thriller protagonizado por Matt Damon, que podremos ver próximamente en cines. Para mí, lo más interesante empieza el viernes. A las 6 de la tarde se podrá ver Cherry Tree Lane, la nueva película de Paul Andrew Williams, director de la divertida The Cottage, que también pasó por el cine Palafox hace un par de años. A continuación, Thirteen Assasins, en la que Takashi Miike se pasa al género de los samurai, y después Tucker & Dale vs Evil, otro prometedor cruce entre terror y comedia. Y para cerrar la sesión del viernes, Shadow, una interesante propuesta del músico italiano Federico Zampaglione que rueda una película de terror con un aspecto bastante clásico.

El sábado comienza fuerte con I Saw the Devil, del coreano Kim Ji-woon, una historia de asesino psicópata contada desde una perspectiva particular. Después, doble sesión de terror europeo con la francesa Caged y Giallo, homenaje al género italiano por antonomasia (con permiso del spaghetti western). El plato fuerte viene con Hatchet 2, secuela de uno de los slasher más divertidos que he podido ver últimamente. Espero que sepa mantener el tono de su primera parte y sea una secuela a la altura.

Por si esto no fuera poco, a medianoche da comienzo una nueva edición del Trash entre amigos, con personajazos como Vigalondo, Minchinela o el Sr. Ausente comentando un subproducto como Dinocroc vs Supergator.

Para terminar, el domingo otra sesión doble de terror asiático con Thirst, una curiosa historia de vampiros de Park Chan-wook y Dream Home un slasher sobre la especulación urbanística de Pang Ho-cheung. Para cerrar el festival, podremos ver El último exorcismo, otro falso documental.


Enlace: La programación del festival.

The Mechanic

Tras sufrir una larga (bueno, quizá no tanto) espera, por fin llega a nuestras pantallas la nueva película de Jason Statham, santo patrón de este blog, y modelo de conducta para toda persona de bien. Tras el estreno de Los mercenarios el verano pasado parece que este fin de semana podremos ver su próxima película, The Mechanic, un remake del thriller homónimo de 1972, titulado en España Friamente, sin motivos personales. La verdad es que me intriga ver cómo la han reinterpretado para adoptarla a tiempos modernos.

The Mechanic
The Mechanic

La película de 1972 está protagonizada por Charles Bronson, que se aleja de su icónico papel de vigilante. Eso sí, sigue siendo un tipo duro, un asesino a sueldo muy particular, lo que la mafia conoce como un mecánico: alguien que hace que sus asesinatos, por muy tópico que suene, parezcan un accidente. El desarrollo de la película se adapta como un guante a la manera de actuar de Bronson, económico en gestos y parco en palabras y se sigue al pie de la letra la máxima de mostrar y no contar, desde el primer momento. Durante los primeros diez o quince minutos de película no escuchamos ni una palabra mientras vemos cómo Bronson planea uno de sus golpe, de forma minuciosa. Durante esta primera escena se nos presenta de manera perfecta el personaje de Bronson, con una auténtica lección de cine.

Tras una de sus misiones Bronson conoce a un joven que quiere seguir sus pasos como mecánico. A partir de este momento la película toma un matiz existencialisa, en la evolución de Bronson. Un hombre frío, totalmente desapegado del mundo para el que este aprendiz es una oportunidad para replantearse no sólo su estilo de vida si no las razones más profundas tras esa forma de vida. Pero este cambio tendrá consecuencias para Bronson, ya que a sus jefes mafiosos no les sienta nada bien que haya fichado a un ayudante sin consultarles. Sin haber visto la versión de Statham no quiero adelantar más el argumento de la película.

De todas formas, esta versión de 1972 resulta muy interesante por sí misma. Ya sea por esa escena inicial, comentada más arriba, por las escenas en las que vemos a Bronson y su aprendiz hacer su trabajo, bien planteadas y rodadas con sobriedad o por la evolución del personaje de Bronson, hasta llegar al ambiguo final. Por no hablar de una elegante banda sonora de Jerry Fielding, colaborador habitual de Sam Peckinpah o Clint Eastwood. Ahora bien, tengo que poner una pega a esta película y es su diseño de producción, centrado en cierto modo de vida lujoso puramente setentero que se ha quedado totalmente obsoleto.

Big Culo Day

Big Culo Day 2011

Big Culo Day 2011

¡Nos apuntamos a la celebración del Big Culo Day! Quizá debería haber buscado un auténtico culo en algún tebeo pero, en lugar de eso, voy a aprovechar para volver a sacar por aquí a uno de los santos patrones de este blog: Frazetta.

Aunque, en su caso, lo difícil es elegir sólo una imagen con un culete que merezca la pena poner ¡hay tantos! Así que van dos.

Big Culo Uno

Big Culo Uno

Big Culo Dos

Big Culo Dos

Y un regalo extra: un mini tutorial para aprender a dibujar como el maestro. Hace especial hincapié en los culos, ¡cómo no!

 

Lo primero es lo primero

Lo primero es lo primero

¡Verne!

El doodle de Verne

El doodle de Verne

Tal día como hoy, pero en 1828, nacía uno de los escritores más emblemáticos: Julio Verne, y, como no podía ser menos, Google dedica su doodle a Veinte mil leguas de viaje submarino.

Sería interesante ver qué otras posibilidades se les ocurrieron a los chicos de Google para este pequeño homenaje. Y es que en los libros de Verne hay miles de cosas por descubrir. Desde las novelas de aventuras más clásicas hasta historias que sembraron la semilla de la ciencia ficción, Verne supo meter en sus libros la pasión por explorar lo desconocido, sea en una isla misteriosa, el corazón de África o en un laboratorio.

Julio Verne

Julio Verne

¿Hace cuánto que no leéis una novela de Julio Verne? Yo tengo que reconocer que hace muchos años, tras atravesar una etapa en la que leía todo lo que caía en mis manos. En mis estanterías hay almacenadas horas y horas de aventuras: Cinco semanas en globo, De la Tierra a la Luna (y Alrededor de la Luna), Veinte mil leguas de viaje submarino, El faro del fin del mundo, Viaje al centro de la Tierra, El volcán de oro, La caza del meteoro, La vuelta al mundo en ochenta días, El castillo de los Cárpatos, Las tribulaciones de un chino en China, Las aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África Austral, Miguel Strogoff, Las indias negras, Un capitán de quince años, El experimento del doctor Ox… e incluso, una novela falsamente atribuída a Verne, Un descubrimiento prodigioso.

Azul y naranja

O, en inglés, teal and orange. Quizá esta combinación de colores no te suene de mucho, pero, sin darte cuenta, estás viéndola día sí y día también. Es una auténtica plaga en el cine actual.

Pero no quería hablar de modas absurdas si no de Tealy and Orangey, uno de los juegos que más me ha enganchado últimamente. Uno de esos juegos de navegador de aspecto humilde, mecánicas mínimas y una curva de dificultad que asegura la frustración pasados unos pocos niveles.

Tealy and Orangey
Tealy and Orangey

El objetivo del juego es muy simple: llevar a las dos simpáticas bolas, Tealy y Orangey, hasta la zona de meta. Los controles son muy sencillos: moverse a izquierda o derecha y saltar. ¿El problema? Que las dos bolas se mueven a la vez, con un único control.

Pronto el juego se convierte en un infernal puzzle de lógica combinado con un control del movimiento medido hasta el último píxel, que te hará levantarte más de una vez, completamente frustrado por no conseguir pasar una pantalla… sólo para volver a sentarte al cabo de un rato, por que, amigos, Tealey and Orangey es muy adictivo.

Este juego representa lo mejor de los videojuegos. Un idea sencilla que esconde un montón de posibilidades, un diseño mínimo pero eficaz y un modo de juego fácil de aprender pero complicado de dominar.

Pequeñas utilidades de Google

Hay muchos días que, por alguna razón u otra, necesitas hacer unos cálculos de forma rápida, sea una simple suma con números grandes, una multiplicación o división complicada, lo suficientemente engorrosa como para que sea un coñazo hacerla de cabeza o andar sacando papel y boli (el lápiz es para los que se equivocan). ¿Y la calculadora del sistema? A demasiados incómodos clics de distancia. Pero justo delante de nosotros tenemos una herramienta muy útil: el navegador de Internet.

Seguro que casi todos conocéis la calculadora de Google. Funciona muy bien, y muy rápido. Pero, además de poder echar cuentas, tiene una serie de utilidades que nos pueden ahorrar tiempo en nuestro día a día.

Una de las que más uso es la herramienta de conversión de monedas. Seguro que, alguna vez, dando un paseo virtual por Amazon has visto algo interesante y has intentado echar cuentas mentales para pasar de libras o dólares a euros con el tipo de cambio a ojo de buen cubero. Hay una manera muy fácil para convertir distintas divisas, sin necesidad de conocer los distintos tipor de cambio) con Google.

Usaré para los ejemplos este pack de la serie Deadwood, al golosísimo precio de 27,87 libras (£27.87). Para convertirlo a euros simplemente hay que poner en el buscador “27,87 pounds in euros” y, en menos de un segundo, tenemos la respuesta “27.87 British pounds = 32.3537529 Euros“. Y, como sabéis, Google no se preocupa demasiado por la ortografía, así que acepta igualmente pound o pounds, euro o euros o incluso erratas como earos. Y, si sois muy vagos, basta con copiar el precio con el simbolito de la divisa: “£27.87 in euro” o incluso “£27.87 in €“. Eso sí, tened en cuenta que sólo los británicos ponen el símbolo de su moneda delante… si queréis convertir otra divisa, como el dólar, sería “27.87$ in €“. Hay que tener en cuenta que también acepta otros idiomas, así que se puede poner también, hablando en plata, en cristiano: “27,87 libras en euros” o “£27.87 en €“.

Y otra utilidad, muy útil para el programador: la conversión entre sistemas de numeración. ¿Cuánto vale un hexadecimal como 0xDEADBEEF en decimal? Pues sólo hay que poner “0xdeadbeef in decimal” para saber que es 3.735.928.559. ¿Y en binario?  Ponemos “0xdeadbeef in binary” y enseguida nos dice que vale 0b11011110101011011011111011101111. Al revés, para convertir de binario a hexadecimal tendríamos que poner “0b11011110101011011011111011101111 in hex“, o “3735928559 in hex” para obterner 0xDEADBEEF.

También podemos aprovechar que esta calculadora sabe manejar distintos formatos para nuestros cálculos. Y es bastante flexible, de tal forma que podemos poner cosas como “oxf + 0xf” o bien “0xf + 15” o “0xf + 0b1111“. Y combinarlo todo “0xf + 15 in decimal“.

El campo de Oliver y Benji

El campo de Oliver y Benji

Y, siguiendo con conversiones y ya que hemos sacado el tema de los británicos y su loco, loco, loco sistema de medidas, con el conversor de unidades de medida podemos hacernos una idea de cuánto mide algo sin tener que aprender extrañas reglas de conversión. ¡olvida que una pulgada son 2,5 centímetros (más o menos) o que un pie son unos 30 centímetros! Por no hablar de cuánto mide una yarda, la capacidad de una pinta o un galón, cuánto pesa una onza y cómo narices se convierten a libras, cuántas pulgadas hay en un codo, pies en una milla…

Para hacer estas conversioens de unidades entre el sistema británico y el Sistema Métrico no hay más que poner (por ejemplo) “7 pies en metros” o “32 pulgadas en centímetros“, o bien usar las abreviaturas habituales: “7 pies en m“, “32 pulgadas en cm“. Lamentablemente, en español no aceptar medidas tan normales como un codo, una legua o un furlong. Y tampoco acepta la unidad universal de medida: los campos de fútbol.

¡Espero que os sea de utilidad!

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